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lunes, 10 de diciembre de 2018

¿Se puede ser santero y católico al mismo tiempo? ¡No! Aquí te explicamos




Nadie puede profesar dos religiones distintas al mismo tiempo. Sería como pertenecer a dos equipos deportivos rivales.

¿Cuál es la actitud de la Iglesia ante la Santería?

“Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1ra Timoteo 2,4). Por eso, la Iglesia es y tiene que ser misionera, anunciando la verdad de Cristo. Y recibe como madre buena a cuantos con fe y buena voluntad se acercan a ella.

La irrenunciable obligación de anunciar la verdad de Cristo implica necesariamente el deber de denunciar el error, sin rechazo a las personas ni irrespeto a su libertad de opción.

La Iglesia, en Cristo, ama y respeta a todos, sin discriminación, independientemente de sus creencias y opciones de vida; siempre dispuesta a mostrarles el camino para llegar al Padre: Jesucristo y su Evangelio.

Hay libertad de culto, y la Iglesia respeta la libertad de conciencia. Cada quien tiene derecho a profesar libremente la religión que prefiere. A lo que no hay derecho es a mezclar las creencias, y menos aun a interferir en la vida interna y disposiciones de cada religión, pues cada iglesia es independiente y autónoma y establece sus propias normas para la participación en sus celebraciones, ritos y sacramentos.

¿Qué es la Santería?

Es una religión distinta del cristianismo y de las demás religiones. Por tanto, otra religión. Es un sincretismo, es decir, mezcla de religiones, surgido en Cuba, en tiempos coloniales, entre la religión africana de esclavos de origen yoruba y la errónea identificación que éstos hicieron de sus dioses mitológicos, los “orishas”, con las imágenes de los santos de la Iglesia, de los que eran devotos sus amos.

La confusión se produjo porque los reyes europeos exigían el bautismo de los esclavos procedentes de África para poder entrar en sus colonias de América. Así, aquellos esclavos bautizados sin una suficiente evangelización se creyeron católicos, sin necesidad de conversión ni abandono de sus dioses y creencias de origen.

La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. Los Santeros creen que de él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, el hijo de Olodumare. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnar hasta satisfacer el castigo.

Las personas suelen entrar en la Santería buscando resolver un problema. Por ejemplo, una enfermedad, la infidelidad de un esposo, problemas económicos, etc. Se les ha dicho que el santero tiene contactos especiales con el mas allá y poco se preocupan si ese contacto es con Dios en realidad, con tal que les de resultado.

¿Porqué no es posible pertenecer a la Iglesia Católica y a la Santería al mismo tiempo?

Nadie puede profesar dos religiones distintas al mismo tiempo. Sería como pertenecer a dos equipos deportivos rivales.

Ambas religiones no sólo son distintas, sino opuestas y contradictorias en sus contenidos doctrinales, prácticas y estilos de vida. Del mismo modo que, al mismo tiempo, no se podría ser judío y musulmán, o cristiano y budista o taoísta e hinduista. Son Religiones distintas.
  • El cristianismo es una religión de amor: Ese único Dios verdadero es un Padre que nos ama y al que nosotros amamos. En la oración acudimos a El con confianza de hijos y en su Providencia descansamos confiados. Mientras que la Santería, en cambio, es la religión del temor, del miedo: Hay que hacer cosas para librarse de males y apartar poderes maléficos, o para tener suerte y agradar a los dioses. Se teme mas que se ama.
  • El cristianismo nos lleva a hacernos mejores, a transformar nuestra vida: En la medida en la que vayamos viviendo de verdad tenemos que hacernos mejores, vencer nuestros defectos y adquirir más virtudes, más dominio de nosotros mismos, más caridad, más humildad, más espíritu de servicio, en una palabra, más santidad. Mientras que la Santería, en cambio, se queda en prácticas externas, en ritos y ceremonias que no nos transforman por dentro y que adquieren cierto sentido mágico cuyo efecto depende de los actos en sí, sin que nos cambiemos interiormente.
¿Quiénes pueden recibir los Sacramentos?

Los Sacramentos: Bautismo, Confirmación, Penitencia, Eucaristía, Unción de los Enfermos, Orden Sacerdotal y Matrimonio, son Sacramentos de Cristo y de su Iglesia, dones o regalos de Dios sólo para sus fieles creyentes.

Quienes pertenecen a otra religión, aun habiendo sido bautizados alguna vez en la Iglesia Católica, no pueden recibir los Sacramentos.

Sólo quien habiendo tenido otras creencias, las abandona y se convierte al Dios único y verdadero y a su Hijo Jesucristo, estando dispuesto a vivir en fidelidad a las exigencias del Evangelio, puede, después de una buena confesión, acercarse a los Sacramentos.

Cuando la Iglesia niega los Sacramentos a quienes no reúnen las condiciones adecuadas, lo hace por caridad y no sólo por normas, para que no se hagan daño. Pues, la Palabra de Dios alerta que “quien come y bebe sin discernir el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación” (1ra Corintios 11,27-29).


De igual forma que quien no es santero no puede participar en los ritos de esa religión, un santero no puede recibir los Sacramentos de la Iglesia.

Conscientes de que, siendo dos religiones distintas, no es posible ser católico y santero al mismo tiempo, el Católico respete al Santero y sus normas religiosas internas, y el santero respete a la Iglesia, sus Sacramentos y disciplinas que le son propias.

"La Iglesia Católica, en el Concilio Vaticano II, proclamó el principio de libertad religiosa, o sea, el respeto que merece cada hombre que de buena fe practica una religión. La Iglesia mira con ese respeto las religiones africanas para aquellos que han nacido en ellas. Pero a lo que no hay derecho es a la mezcla de elementos de dos religiones distintas. Si creemos en los dioses africanos, digámoslo claramente y esa será nuestra religión; si somos cristianos, seámoslo de verdad y aceptemos nuestra fe en toda su pureza".

¿Qué debe hacer un Cristiano ante un Hermano que es Santero?:

Mucho de estos hermanos no conocen a Jesucristo, simplemente han sido criados desde pequeños en este medio o es lo único que han visto, debemos orar por ellos para que vean la verdadera luz de Dios. El que está preparado y tiene su fe firme puede enseñarles con AMOR. Muy importante: no juzgarlos, no somos quien para hacerlo, simplemente orar por ellos.

Que estas palabras sirvan de invitación a todos para vivir un cristianismo auténtico y profundo, sin deformaciones, alimentado en la palabra de Dios y que la devoción a la Santísima Virgen de Coromoto, nuestra Madre y Patrona, sea para nosotros un camino para ir a Jesús y formar así un pueblo verdaderamente cristiano.

Fuente: Pildoras de la Fe Web Con aportes del Secretariado Catequético Arquidiócesis de Caracas Venezuela Publicado por : O.Revette (Pastoral de Comunicación y Medios SCB)




lunes, 3 de diciembre de 2018

San Carlos Borromeo Sobre el Tiempo de Adviento



SOBRE EL TIEMPO DE ADVIENTO

De las cartas pastorales de San Carlos Borromeo, obispo

Ha llegado, amadísimos hermanos, aquel tiempo tan importante y solemne, que, como dice el Espíritu Santo, es tiempo favorable, día de la salvación, de la paz y de la reconciliación; el tiempo que tan ardientemente desearon los patriarcas y profetas y que fue objeto de tantos suspiros y anhelos; el tiempo que Simeón vio lleno de alegría, que la Iglesia celebra solemnemente y que también nosotros debemos vivir en todo momento con fervor, alabando y dando gracias al Padre eterno por la misericordia que en este misterio nos ha manifestado.

El Padre, por su inmenso amor hacia nosotros, pecadores, nos envió a su Hijo único, para librarnos de la tiranía y del poder del demonio, invitarnos al cielo e introducirnos en lo más profundo de los misterios de su reino, manifestarnos la verdad, enseñarnos la honestidad de costumbres, comunicarnos el germen de las virtudes, enriquecernos con los tesoros de su gracia y hacernos sus hijos adoptivos y herederos de la vida eterna.

La Iglesia celebra cada año el misterio de este amor tan grande hacia nosotros, exhortándonos a tenerlo siempre presente. A la vez nos enseña que la venida de Cristo no sólo aprovechó a los que vivían en el tiempo del Salvador, sino que su eficacia continúa, y aún hoy se nos comunica si queremos recibir, mediante la fe y los sacramentos, la gracia que él nos prometió, y si ordenamos nuestra conducta conforme a sus mandamientos.

La Iglesia desea vivamente hacernos comprender que así como Cristo vino una vez al mundo en la carne, de la misma manera está dispuesto a volver en cualquier momento, para habitar espiritualmente en nuestra alma con la abundancia de sus gracias, si nosotros, por nuestra parte, quitamos todo obstáculo.

Por eso, durante este tiempo, la Iglesia, como madre amantísima y celosísima de nuestra salvación, nos enseña, a través de himnos, cánticos y otras palabras del Espíritu Santo y de diversos ritos, a recibir convenientemente y con un corazón agradecido este beneficio tan grande, a enriquecernos con su fruto y a preparar nuestra alma para la venida de nuestro Señor Jesucristo con tanta solicitud como si hubiera él de venir nuevamente al mundo.

No de otra manera nos lo enseñaron con sus palabras y ejemplos los patriarcas del antiguo Testamento para que en ello los imitáramos.

Fuente: Blog Padre Ismael Ojeda 03-12-2018 (Sacerdote Agustino Recoleto)
Foto Cortesía Blog Caricuao Foto Historia
Publicado por 03.12.2018: O.Revette 
Pastoral de Comunicación y Medios SanCarlosBorromeo
Caricuao Caracas Venezuela

Papa Francisco: En Adviento abramos nuestros corazones a las necesidades de los demás


En sus palabras previas al rezo del Ángelus, frente a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco recordó que hoy comienza el tiempo de Adviento, y alentó a abrir nuestros corazones “a las necesidades de nuestros hermanos y al deseo de un mundo nuevo”.
El Santo Padre señaló que “hoy 02 de Diciembre 2018 comienza el Adviento, el tiempo litúrgico que nos prepara para la Navidad, invitándonos a alzar la mirada y abrir el corazón para recibir a Jesús, lo que se espera de la gente”.
“En Adviento no solo vivimos la espera de la Navidad”, indicó, sino que “también estamos invitados a despertar la expectativa del glorioso regreso de Cristo, preparándonos para el encuentro final con Él con decisiones coherentes y valientes”.
“En estas cuatro semanas estamos llamados a salir de un modo de vida resignado y rutinario, alimentando esperanzas y sueños para un nuevo futuro”, expresó.
El Papa subrayó que para “vivir este tiempo desde hoy hasta Navidad”, es clave “estar en vela y orar”.
“El sueño interior nace del girar siempre en torno a nosotros y nos quedamos atrapados en nuestra vida cerrada con sus problemas, sus alegrías y sus dolores”.
Mientras que el Adviento, dijo, “nos invita a un compromiso de vigilancia, mirando hacia afuera de nosotros mismos, ampliando nuestra mente y nuestro corazón para abrirnos a las necesidades de nuestros hermanos y al deseo de un mundo nuevo”.
“Es el deseo de tantos pueblos atormentados por el hambre, la injusticia y la guerra. Es el deseo de los pobres, los débiles, los abandonados”.
“Este tiempo es oportuno para abrir nuestros corazones, para hacernos preguntas concretas sobre cómo y por quién gastamos nuestras vidas”, aseguró.
El tiempo del Adviento, añadió, “se trata de levantarse y orar, de volver nuestros pensamientos y nuestros corazones a Jesús que está por venir”.
“Te levantas cuando esperas algo o a alguien”, indicó, y precisó que “nosotros esperamos a Jesús y lo queremos esperar en oración, que está estrechamente relacionada con la vigilancia”.
“¿Pero cuál es el horizonte de nuestra espera en oración? Lo indican en la Biblia sobre todo las voces de los profetas. Hoy es la de Jeremías, que habla al pueblo que fue sometido a duras pruebas por el exilio y que corre el riesgo de perder su propia identidad. Incluso nosotros, los cristianos, que también somos el pueblo de Dios, nos arriesgamos a mezclarnos y perder nuestra identidad, de hecho, para ‘paganizar’ el estilo cristiano”.
Al finalizar su mensaje, el Papa expresó su deseo de “que la Virgen María, mujer de espera y oración, nos ayude a fortalecer nuestra esperanza en las promesas de su Hijo Jesús, a experimentar que, a través de las pruebas de la historia, Dios permanece fiel y se sirve de los errores humanos para mostrar su misericordia”.
Fuente: AciPrensa 02-12-2018 / Publicado por: O.Revette (Pastoral de Comunicacion y Medios SanCarlosBorromeo, Caricuao Caracas)

Obispos de Venezuela: Adviento es “tiempo de esperanza” para salir de situaciones de angustia



La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) alentó a los fieles en el país a que el Adviento sea “tiempo de esperanza” para “salir de las situaciones de angustia”.
En un video mensaje, Mons. José Trinidad Fernández, secretario general de la CEV, recordó que “con el tiempo de Adviento los católicos en el mundo comenzamos la preparación para la gran fiesta de la Navidad”.
“Adviento es el tiempo de esperanza, la esperanza que nos lleva a salir de las situaciones de angustia. La esperanza que nos lleva a confiar que Dios siempre está con nosotros. La esperanza que hace posible que un mundo nuevo en el Señor se pueda inaugurar”.
Mons. Fernández destacó que en el tiempo de Adviento “tres grandes personajes nos ayudan a encontrarnos con el Dios de la vida, el Dios Amor”.

El primero, dijo, es el profeta Isaías, que “anuncia el nacimiento del Mesías, de un pueblo que viviendo en tinieblas vuelve a encontrarse con un Dios liberador”.
El segundo personaje es la Virgen María, en quien “encontramos la figura de esa mujer que recoge las angustias y las esperanzas de un pueblo, que espera un Mesías, al salvador”.
“Y esa confianza de María nos lleva también a contemplar la figura de Juan el Bautista, que ayuda a cada ser humano a abrir el corazón a ese Dios, para que podamos comprender que Dios nunca abandona a su pueblo”.


El secretario general de la CEV señaló luego que “los obispos venezolanos queremos invitarlos a vivir este tiempo de Adviento como un camino de encuentro y reconciliación, como un camino para vivir en la solidaridad y en la paz la alegría de la salvación que nos trae Jesucristo, nuestro Señor”.

“Que María Santísima, en la advocación de Nuestra Señora de Coromoto, bendiga y proteja a nuestra querida  VENEZUELA ”, finalizó.



Fuente: AciPrensa 02-12-2018 CEV / Publicado por: O.Revette 03-12-2018 Pastoral de Comunicacion y Medios San Carlos Borromeo Caricuao